Material:
-Hoja con impresión de cohete para recortar (¡¡descárgala aquí abajo!!)
-Tijeras de punta chata
-Colores y crayolas
-Resistol (lápiz adhesivo)
-Diurex
-Un popote

Material:
-Hoja con impresión de cohete para recortar (¡¡descárgala aquí abajo!!)
-Tijeras de punta chata
-Colores y crayolas
-Resistol (lápiz adhesivo)
-Diurex
-Un popote

Hay un teorema sobre triángulos equiláteros que suena contraintuitivo cuando se topa uno con él por primera vez, pero que es fácil de demostrar. Supongamos que tenemos una isla que tiene la forma de un triángulo con tres lados iguales (un triángulo equilátero).
Muchos habrán escuchado la célebre frase atribuida al matemático griego Arquímedes: “Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo”. Este dictum se refiere a las leyes de la palanca. Mientras más largo es el brazo de una palanca, mayor es el peso que se puede levantar en el otro extremo, de brazo corto. Sin embargo, no todos saben que Arquímedes analizó exhaustivamente las llamadas “leyes de las palancas” en un famoso texto que lleva por título “Sobre el equilibrio de los planos”, que probablemente escribió en Siracusa entre 270 y 250 años antes de nuestra era.