Cuando Jenni Metcalfe inició su carrera en comunicación de la ciencia a finales de los ochenta en Australia, ni siquiera se hablaba de esta profesión. Ella misma pensaba que su rol era ayudar a la comunidad científica a comunicar sus investigaciones. Con los años fue descubriendo que investigar sobre comunicación de la ciencia y practicarla era mucho más complejo.