Blanca Mendoza Ortega ama observar el cielo. Además de admirar su belleza y magnificencia, desde que era niña se hacía muchas preguntas: ¿por qué está eso ahí? ¿Qué hay más allá? ¿Qué es lo que veo? ¿Por qué lo veo? ¿Cómo lo veo? Blanca supo muy pronto que para investigar cuestiones del espacio, primero debía estudiar física… y así lo hizo.
¿Por qué te decidiste a estudiar física? “Porque soy muy curiosa y quiero entender el Universo”. ¿Por qué estudiaste ciencias espaciales? “A mí me gustaría ir al espacio y lograr explorar lugares lejanos; para eso es necesario entender el viento solar y me encantaría estudiar las condiciones del viento solar”. Siguieron siete preguntas más. Unos meses después de esa entrevista, Tatiana estaría analizando datos del viento solar en Cambridge.
Bióloga marina y reconocida autora de historia natural, que se esfuerza por informar e inspirar respecto a la protección del mundo natural.
La artista plástica Sandra Pani (Ciudad de México, 1964) ha desarrollado con inteligencia y pasión cada una de sus creaciones.
Cuando eres una niña inquieta, curiosa y cuentas con el apoyo de tus padres para soñar en grande, puedes lograr tus aspiraciones, por más inalcanzables que parezcan. Desde muy pequeña, Paola García se preguntaba el porqué de las cosas y aspiraba a entender el mundo que la rodeaba a través de las ciencias y la tecnología. Hoy es investigadora asociada en la Universidad Johns Hopkins, considerada la más antigua de Estados Unidos en materia de investigación, y trabaja en el diseño de algoritmos capaces de reconocer la voz de las personas.
María Magdalena González es investigadora titular del Instituto de Astronomía de la UNAM y fundadora del HAWC (High Altitud Water Cherenkov, por sus siglas en inglés), un observatorio que examina el Universo en rayos gamma con tanques de agua ultrapura, instalados en el volcán Sierra Negra, Puebla.
Ellie Arroway es la protagonista de la novela Contacto, de Carl Sagan.
No es raro verla en patines, o en zapatillas de ballet y tutú, usando una máscara o un sombrero llamativo en sus charlas y conferencias; Julieta Fierro Gossman utiliza todo tipo de objetos, hace que el público participe y se involucre para que la experiencia sea significativa y difícil de olvidar. Esa forma particular de enseñar la desarrolló al convivir con su hermano Miguel, quien tenía síndrome de Down, Julieta quería que él aprendiera de todo, por lo que siempre buscaba formas sencillas de explicar las cosas.
Cuando cursaba la primaria, Patricia Domínguez no era muy buena en matemáticas. “En sexto año no podía hacer una raíz cuadrada, no ponía atención a la clase porque no entendía lo que estaba pasando y tenía maestros muy estrictos”, confesó ella misma. Afortunadamente, todo cambió cuando, en la secundaria, tuvo un profesor que le enseñó matemáticas con un estilo ameno, divertido. Gracias a él, Patricia pudo comprender esos conceptos que tanto trabajo le costaba asimilar en la primaria.
La Olimpiada Mexicana de Matemáticas difunde esta área del conocimiento a través de concursos estatales, nacionales e internacionales. Su Comité Organizador elige y entrena a los equipos para las distintas competencias en las que México participa. A través de los años, han logrado fomentar la creatividad y el ingenio para la resolución de problemas.
México tiene que darse cuenta de que la inversión en ciencia y tecnología es lo mejor que puede hacer una nación, dejar de escatimar, porque en el desarrollo del conocimiento no puede haber ahorros”, dijo Alberto Verjovsky.
calendar_month 20 de diciembre de 2025