La curiosidad es la chispa inicial que despierta el interés por explorar, investigar y hacer preguntas sobre el mundo que nos rodea. Sin esa chispa, sería difícil aventurarse a descubrir cosas nuevas. A lo largo de la historia, la curiosidad llevó a grandes científicos a desafiar lo conocido y preestablecido, a explorar lo ignoto, a aventurarse a plantear todo tipo de hipótesis insospechadas y conjeturas insólitas, a imaginar nuevos y mejores mundos y a construir poco a poco el conocimiento a partir de la observación sistemática, la experimentación rigurosa y el desarrollo de modelos, teorías y leyes.
El día de hoy me gustaría platicar de un tema que está empezando a revolucionar dos industrias gigantescas: los bienes raíces y la bolsa de valores.
MIOS, el Museo Itinerante que construimos junto a la Embajada de Francia, el Instituto Francés de América Latina y Obsidiana, comenzó su viaje por el país.