Soy Abogado de Profesión y Maestro en Derecho Parlamentario. Director General de la revista Obsidiana, divulgador científico por vocación, emprendedor y desarrollador de proyectos.
La publicación reunió a 121 creadores, 12 escritores y científicos, 20 personas involucradas en la fotografía, corrección de estilo, comunicación y difusión, diseño museográfico, entre otras tareas.
La Organización Mundial de la Salud, en voz de su director Tedros Adhanom, dio a todo el mundo lo que comunmente se dice “una cachetada de realidad”, respecto de los avances de la vacuna contra Covid-19.
Lo integran diversas instituciones de educación superior y ciencia
La de patentes, marcas y derechos de autor es una industria en constante movimiento, donde la tecnología es la cerámica para moldear un futuro innovador.
Después de que por segunda vez el proyecto para crear el primer sincrotrón mexicano no prosperara, los científicos nacionales detrás de este empeño se resisten a tirar la toalla.
Lamán Carranza Ramírez expresó que colaborar para esta colección es una estrategia para establecer la ciencia, la tecnología y la innovación como vías de desarrollo.
Envejecer no es un simple cambio en el calendario; es una historia que escribimos día a día, en la que el ambiente, los hábitos y las relaciones marcan cada capítulo.
La llegada de la pandemia de Covid-19 a nuestras vidas significó la caída de los esquemas de vacunación a nivel mundial. En México, cerca de 454,000 menores no recibieron sus vacunas básicas, situación que los vuelve vulnerables a contraer alguna de ellas[ii]. De ahí que sea tan importante reforzar el papel que las vacunas juegan en nuestra vida para evitar el resurgimiento de aquellas enfermedades que pueden ser prevenidas.
Nunca debió haberse separado la política de la ciencia, las artes y las humanidades: Lamán Carranza.
Desde su publicación en 1818, esta novela de Mary Shelley, leída comúnmente como una historia de terror, explora dilemas éticos desde la ciencia, y filosóficos sobre los vicios y las virtudes humanas
Hay rostros que no se olvidan. Uno de ellos es el de Boris Karloff interpretando a la criatura a la que le da vida el doctor Victor Frankenstein en la extraordinaria película de James Whale.