Los humedales son ecosistemas de transición entre la tierra y el agua. Tienen poca profundidad y su suelo está cubierto de agua, por lo menos una parte del año; estas condiciones de humedad han seleccionado a plantas y animales muy bien adaptados a estas características.
Los humedales son ecosistemas de transición entre la tierra y el agua. Tienen poca profundidad y su suelo está cubierto de agua, por lo menos una parte del año; estas condiciones de humedad han seleccionado a plantas y animales muy bien adaptados a estas características.
Existe una gran diversidad de humedales: ribereños, lacustres, pantanos, tulares, selvas inundables, cenotes, ciénegas, manantiales, lagunas costeras, y manglares. El ser humano también ha creado humedales artificiales como presas, bordos, canales y estanques.
Son ecosistemas con una gran riqueza de plantas y animales, tanto acuáticos como terrestres. En ellos viven peces, anfibios, reptiles, aves acuáticas y algunos mamíferos, que dependen de la alta productividad acuática generada por microorganismos, y de la gran diversidad de plantas acuáticas flotantes, enraizadas, sumergidas como los tules, berros, chuspatas, jacintos, nenúfares, entre otras. En la parte terrestre las jarillas, sauces, álamos y otras plantas de las orillas protegen a los humedales.
De acuerdo con el Inventario de Humedales de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), estos ecosistemas comprenden una extensión de poco más de 12 millones de kilómetros cuadrados, y se localizan principalmente en Asia y América del Norte.
Pero por las presiones de la urbanización y el desarrollo industrial, desde 1900 a la fecha han desaparecido 64% de los humedales del mundo. México concentra 20% del total de los humedales del mundo, ocupando el cuarto lugar de los países con la mayor extensión de estos ecosistemas, ubicándose sólo por debajo de Indonesia, Brasil y Australia.
Estos ecosistemas se distribuyen en 5% del territorio nacional, principalmente en el estado de Campeche, Tabasco, Chiapas y Veracruz. Desafortunadamente, 62% de los humedales de México se han perdido o se encuentran degradados.
¿Por qué son importantes?
Los humedales son hogar de cientos de organismos vivos, acuáticos y terrestres. Esta riqueza biológica genera una gran cantidad de servicios que nos benefician directamente. Los humedales limpian el agua, al eliminar y absorber contaminantes; captan y almacenan el agua de lluvia y recargan los acuíferos; previenen las inundaciones cuando hay tormentas y huracanes; y favorecen la generación de alimentos como peces, anfibios, ahuautles, acociles. Además producen fibras que se utilizan para canastos y petates, abastecen el riego para la agricultura y proporcionan oportunidades únicas de recreación.
Se ha estimado que los beneficios que prestan los humedales ribereños a la humanidad ascienden a más de 140 mil dólares/hectárea/año; mientras que los humedales costeros pueden representar cerca de 352 mil dólares/hectárea/año. Lo anterior implica, que a nivel mundial los humedales continentales proporcionan a la humanidad beneficios promedio de cerca de 186 mil millones de dólares/año y los humedales costeros de más de 211 billones de dólares/año.
Lamentablemente, los humedales han sido fuertemente deteriorados por actividades como desarrollo urbano, infraestructura de transporte, entubamiento del agua, sobrepastoreo, contaminación agrícola y por desagües de aguas negras. En resumen, por falta de valoración y una mala gestión del agua.
Es posible mejorar su condición, recuperando su riqueza biológica, sus funciones y los servicios ambientales que nos proporcionan. ¡Estamos a tiempo!
Parte fundamental del presente y futuro de la humanidad.
Son la fábrica de alimento de la producción pesquera.
Son vitales como refugio de diversas especies de aves establecidas o migratorias, como el flamenco rosado, pelícano blanco y cigüeña jaribú.
Suministran y depuran nuestra agua, recargan los acuíferos y garantizan la biodiversidad.
México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en humedales de importancia Internacional.
Nuestro país cuenta con 142 sitios Ramsar (humedales designados como de importancia internacional), con una superficie de 8 millones 643 mil 579 hectáreas.