El evento de divulgación científica más grande de México e Iberoamérica cumple 15 años Sólo con levantar la mirada al cielo nocturno podemos percibir que, aún en medio de la oscuridad, la luz sigue presente. Con el objetivo de mover conciencias, despertar vocaciones científicas y encontrar algunas de las respuestas que permitan descubrirnos a nosotros mismos, es que para conmemorar el Año Internacional de la Astronomía, en 2009 nació el evento de divulgación científica que hoy, 14 ediciones después, es el más grande de nuestro país y de toda Iberoamérica.
En 15 años de trabajo ininterrumpido, la Noche de las Estrellas acercó el cosmos a alrededor de tres millones de personas desde las distintas sedes de la República Mexicana, y también en países como China, Costa Rica, Argentina, Colombia, Brasil, Guatemala, Perú, España y Estados Unidos.
Al observar las estrellas podemos sentirnos insignificantes en el vasto Universo, como un grano de arena en una inmensa playa; pero aún así, podemos regocijarnos de reconocernos parte del infinito.
“No obstante de cautivar por años a los mexicanos, desde hace cuatro años la Noche de las Estrellas no recibe financiamiento público. Para organizar un evento de esta magnitud se necesitan insumos tan básicos como agua y playeras para que el staff pueda ser reconocido por los visitantes; además de generar productos para las distintas actividades como mapas celestes y contratar planetarios móviles.
“Es una pena que los eventos masivos de divulgación de la ciencia en México hayan dejado de recibir financiamiento público. La Noche de las Estrellas se puede hacer gracias a la sociedad civil, porque en realidad cada año tenemos alrededor de 7 mil voluntarios que apoyan en todas las actividades sin que se les pague un solo peso. Si se sumara lo que cuesta el proceso de preparación, capacitación y el armado de las sedes, tendríamos una fracción muy grande de los costos asumidos por la sociedad civil”, lamentó el doctor José Franco, quien es el creador de la Noche de las Estrellas en México.
Historia de la Noche de las Estrellas
La Noche de las Estrellas está inspirada en la versión francesa, Nuit des Étoiles. Astrónomos profesionales y aficionados conocieron este evento en un viaje académico, y analizaron la posibilidad de hacer uno en México vinculando instituciones como el Museo del Espacio de Toulouse, el Museo de las Ciencias Universum y el Instituto Politécnico Nacional.
Como resultado de aquel viaje, y para que la Noche de las Estrellas tuviera un tinte nacional, se decidió invitar al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) con el fin de realizar el primer evento en zonas arqueológicas de nuestro país.
“Después de una planeación de años, y para verificar qué tan bien iba la organización, se planeó una observación en el Zócalo Capitalino del primer eclipse de luna que fue visible en nuestro país, en febrero de 2008. Se llevaron telescopios y se realizaron algunas actividades para quien se interesaba por la observación astronómica. Fue todo un éxito y eso nos dio la confianza de que podíamos utilizar el Zócalo como sede principal para la Noche de las Estrellas.
“Más tarde, en noviembre de 2008, hicimos otro ensayo en un sitio arqueológico; se realizó en Xochicalco y también fue un rotundo éxito. Eso nos hizo saber que estábamos preparados”, contó el doctor José Franco en entrevista para Obsidiana.
El doctor Raúl Mujica, representante de la Noche de las Estrellas en Puebla, recapitula: “la sensación de angustia es probablemente lo que más recuerdo de la primera edición en 2009. La combinación de sitios arqueológicos con la observación del cielo atrajo a una gran cantidad de personas, lo que fue generando, poco a poco y a medida que la fila crecía sin parar, cierta angustia.
Esperábamos unas 3 mil y llegaron cerca de 8 mil personas. Por cuestiones de conservación y seguridad, sólo teníamos permiso de ingreso para 3 mil a la zona arqueológica de Cholula y, aunque lo estiramos hasta 3 mil 500, las otras 4 mil 500 personas nos recordaron nuestro segundo apellido. Los boletos se agotaron en menos de una hora.
“Desde entonces, el número de asistentes a la Noche de las Estrellas ha ido en aumento, pero también el número de actividades, colaboradores, área de la sede y número de sedes. En la edición previa a la pandemia, en una sola sede (la misma del 2009) llegaron cerca de 15 mil personas y coordinamos 26 sedes en todo el estado. La sensación ya no fue de angustia, sino de gran satisfacción”.
Ni la pandemia por Covid-19 detuvo la Noche de las Estrellas
Tras una pausa de dos años debido a la pandemia por Covid-19, en 2022 la Noche de las Estrellas regresó a su formato presencial.
“Uno de los retos más grandes, después de la pandemia, fue volver a integrar el trabajo para que todas las sedes de la Noche de las Estrellas se activaran nuevamente. Cuando regresamos al formato presencial muchos de los recursos que tenían las sedes habían decaído y, entonces, ya no contaban con la capacidad de desarrollar el evento en su estado.
“En 2009 empezamos con 26 sedes en todo el país. Hasta antes de la pandemia, durante tres años se contó con más de 100 sedes, pero en pandemia bajamos a 60. Para la edición número 15 en este 2023 se tienen contempladas unas 80 sedes. Es decir, Noche de las Estrellas ha tenido un crecimiento cercano al 80% desde su creación”, expuso Emilede Velarde, encargada de las sedes del evento.
Las diversas actividades ofrecidas a lo largo de 14 años han podido realizarse gracias a los héroes de este evento: más de 70 mil voluntarios conformados por astrónomos profesionales y aficionados, divulgadores y estudiantes que han puesto a disposición de los participantes sus propios equipos astronómicos, unos 17 mil 500 telescopios.
“El éxito de la Noche de las Estrellas radica en escuchar a nuestro público, no nada más damos la información que consideramos importante que éste sepa. Generamos una retroalimentación y nuestras actividades están planeadas en función de lo que nos piden los participantes. Nos visitan niños, adultos jóvenes que descubren su vocación científica, padres de familia, pero también un público muy interesante de la tercera edad”, comentó Brenda Arias, responsable de la sede principal de la Noche de las Estrellas y coordinadora de comunicación en el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien además es tutora de personas con discapacidad visual y auditiva en el evento.
El proyecto “Los Abuelos y la Astronomía”, a cargo de la doctora Nahiely Flores (coordinadora de contenidos científicos de la Noche de las Estrellas), organiza actividades específicas para adultos mayores. En 2019, este proyecto fue considerado entre las mejores propuestas de la novena Conferencia Comunicando Astronomía con el Público en la Era de las Crisis Globales, organizado por la Sociedad Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en inglés).
En México no existía un programa de extensión dedicado exclusivamente a las necesidades de las personas mayores. El objeto de “Los Abuelos y la Astronomía” es compartir conocimientos astronómicos a través de actividades recreativas, al mismo tiempo que se observan las estrellas. Sus dinámicas y formas de apropiación del conocimiento son específicas, por lo que deben ser abordadas de manera particular.
Empresas y sociedades involucradas en el mayor evento de divulgación de la ciencia
Celestron México es uno de los patrocinadores oficiales de la Noche de las Estrellas. Patricia Rojas, como parte de la vinculación de la empresa con el evento, cuenta que, a partir de la participación de Celestron en la Noche de las Estrellas, han empezado a recibir cada vez más historias, anécdotas y aventuras que sus clientes logran realizar con sus telescopios, lo cual ha motivado mucho a los colaboradores.
Otro de los patrocinadores, Kosmos Scientific, promueve la astronomía entre los aficionados. “Es un gran placer darse cuenta que la Noche de las Estrellas influye directamente en despertar vocaciones científicas y es un gran portal para que los jóvenes se acerquen a la ciencia en general, la fotografía, las artes, etc. Enhorabuena a quienes tan atinadamente dieron inicio a este proyecto”, dijo su director, José García Batarse.
Por su parte, Gerardo Rizo, presidente del Consejo Directivo de la Sociedad Astronómica de Guadalajara, resaltó que la fortaleza de la Noche de las Estrellas es el trabajo en equipo.
Sin embargo, como lo relata, “lo más complicado es conseguir el apoyo local de las autoridades. Cuando hemos solicitado espacios públicos a nuestros legisladores se tardan mucho en recibirnos. Además, es increíble y a la vez vergonzoso que a los astrónomos nos confundan con gastrónomos y astrólogos. La realidad es que ha sido muy complicado conseguir el apoyo de las autoridades, saben de todo, menos de lo que están haciendo en el puesto”.
Todas las culturas antiguas, sin excepción, observaron el cielo y lo utilizaron como referente. De especial forma, las culturas Mesoamericanas tenían una devoción muy especial por mirar los cuerpos celestes. En la actualidad, la Noche de las Estrellas ha provocado que, en especial nuestro país, esté retomando ese entusiasmo por observar el cielo nocturno.
Alrededor de tres millones de personas han participado en las 14 emisiones de la Noche de las Estrellas.
En la República Mexicana, el evento ha contado con más de 100 sedes para observar el cosmos.
Los héroes de este evento: más de 70 mil voluntarios conformados por astrónomos profesionales y aficionados, divulgadores y estudiantes
Si quieres mantenerte al tanto de las próximas emisiones de la Noche de las Estrellas,visita su sitio Web:
https://nochedelasestrellas.org.mx/